martes, febrero 28, 2006

Tunez 3. Sophie la indestinada


Las cigueñas traen los bebes desde París. Pero ya se sabe que de vez en cuando y como consecuencia del espíritu juguetón de los pequeños, es posible que más de uno logre escapar en el viaje. Los niños que podemos calificar como "indestinados", tienen por lo general unas características muy reconocibles.
Cuando vi a Sophie supe que ella fue uno de esos bebes. Se acercó a donde estábamos sin mostrar un ápice de timidez,primer comportamiento característico del indestinado. Más allá del fino trigo y de la sandía partida por la mitad, allá donde las ideas se recubren con paté de hierro, Sophie parecía conocer todos nuestros entresijos. Por ello, su inocente sonrisa la elevaba muy por encima del agua que mojaba sus cabellos y los nuestros.
Cada vez que nos la encontrabamos representaba unos gestos y unos movieminetos rebosantes de frescura pero tan habilidosos que parecían preparados con antelación. Sophie, delfín y caballo a la vez, no dejaba lugar alguno para la comparación. Para el olvido.
La última vez que la vi jugaba con varios niños no indestinados. Me pregunto si ellos serían capaces de ver en ella esa diferencia que la individualizaba. Tiendo a pensar que aquel riachuelo de agua color cielo sólo mostraba su nacimiento una vez próximo al mar.

4 comentarios:

Cuar-teto dijo...

pero que padrazo eres jorge....

Pebbels (hola q tal??)

gErT dijo...

jorge y los niños africanos...
¿no te basta con el que apadrinas?
yo te dejaré cuidar a los míos cuando me vaya de pedo...

el lemon dijo...

!ay! jorge jorge. Y ¿Por qué no hablas de su pelazo? Porque vaya pelazo que tenía la jodía jajajaj. Ahora en serio aquí el blogger fue durante diez días el padre que le falta a la pobre sophie, un abraceteee. pd: mola mucho la historia

BOMBOCHIS dijo...

muy buena historia, pero podiras cintinuarla, digo platicanos un cuento, no??